domingo, 30 de dezembro de 2012

Importante rubrica para o nosso coro

Que seguimos sempre que a fortuna e o obrigação do jejum eucarístico o permitem.

Vis tu bene discantare primitus habeas unum ciatum boni vini, et da puero porcionem suam.
Postea bene cantabis alicriter, et est de more.
Barcelona, Bib. de Catalunya, MS 883, fol. 78v

domingo, 16 de dezembro de 2012

Cânticos Próprios do 4º Domingo do Advento / Hebdomada IV Adventus

Partituras:
  • Próprio autêntico (PDF) 
  • Ofertório autêntico com versículos (PDF) 
  • Próprio simples em Português em tom salmódico (Gdrive, MP3, MP3 solmização)
  • Outras partituras ao longo desta página.

Este Domingo é também conhecido por Domingo Rorate, devido à 1ª palavra (o incipit) com que se inicia o cântico de entrada (intróito) desta Missa:

Desça o orvalho do alto dos Céus
e as nuvens chovam o Justo.
Abra-se a terra e germine o Salvador.

Gravação deste intróito pelo projecto Graduale, de Košice, na Eslováquia:





Não deixeis de ler o excelente artigo escrito pelo Maestro Fulvio Rampi sobre este intróito, nem de escutar a interpretação dos Cantori Gregoriani de Cremona, na Itália:

Obras maestras del canto gregoriano / "Rorate caeli"

Es el introito del cuarto domingo de Adviento. En una nueva ejecución que nos ofrecen los "Cantori Gregoriani" y su  Maestro


de Fulvio Rampi




TRADUCCIÓN


Destilad, cielos, como rocío de lo alto
y derramad, nubes, el Justo.
Ábrase la tierra
y produzca el Salvador.

Los cielos cuentan la gloria de Dios,
la obra de sus manos anuncia el firmamento.

Destilad...

(Isaías 45, 8 / Salmo 18, 1)


ESCUCHA







GUÍA A LA ESCUCHA


El cuarto domingo de Adviento estaba marcado, en los antiguos libros litúrgicos romanos, como domingo que  "vacat”, que falta, porque la vigilia, que tenía inicio la noche anterior, se concluía al alba con la misa, que sustituía al oficio litúrgico dominical.

Sólo a partir del siglo VIII, cuando los ritos de la vigilia se adelantaron al sábado por la mañana, el domingo fue dotado de misa propia.

Dicha anomalía nacía del hecho de que la tercera semana de Adviento coincidía con las “tempora" de invierno, es decir, una de las llamadas cuatro "tempora”, que correspondían al miércoles, viernes y sábado de inicio de cada una de las cuatro estaciones. En estos días, caracterizados por la oración y el ayuno, se realizaban las ordenaciones de los obispos, sacerdotes y diáconos.

Suprimidas en la liturgia actual, las cuatro "tempora” eran un vivo testimonio de apego a la tierra, expresado con un evidente carácter de solemnidad rural: una especie de fiesta de las estaciones, para atraer sobre los frutos de la tierras las bendiciones de Dios y para darle las gracias por la cosecha. La liturgia de las cuatro "tempora” se convertía en símbolo de dicha riqueza de dones, modificando su habitual estructura añadiendo, el miércoles, una lectura con su correspondiente canto gradual y con otras siete lecturas más en la celebración del sábado, intercaladas a su vez por graduales, himnos y  "tractus".

Nuestro cuarto domingo de Adviento quedaba, así, un poco ensombrecido por esta semana de agradecimiento solemne y especial. De domingo "vacante" se ha convertido, posteriormente, en el último domingo de este tiempo litúrgico, pero sin la dotación de nuevos textos para los cantos del propio. Estos, efectivamente, se retomaron de la misa del miércoles precedente y se adaptaron a la liturgia dominical.

La misa de la "feria IV", es decir, el miércoles, de las "tempora" de Adviento se llamaba, en época medieval, “missa aurea beatae Mariae” porque era de entonación marcadamente mariana y en ella se hacía memoria de la profecía de Isaías sobre la virgen que concibe y da a luz al Emanuel, el Dios-con-nosotros.

Hoy, por tanto, volvemos a encontrar en los cantos propios de esta misa una evidente impronta mariana, en especial en el ofertorio “Ave Maria” y en el communio “Ecce virgo concipiet”.

El introito “Rorate caeli”, por su parte, aunque constituye parte integrante y “título” de esta misa, merece alguna otra observación.

El texto de esta pieza es la versión fiel de un versículo de Isaías. Contrariamente a cuanto se ha visto en el segundo domingo de Adviento en el introito “Populus Sion”, en este caso no se ha llevado a cabo ninguna operación sobre el texto bíblico: no hay centonizaciones, adaptaciones o modificaciones del texto, que se presenta exactamente como aparece en la versión latina de la  Vulgata de Jerónimo.

Sin embargo, bien considerado, el mismo Jerónimo aportó dos modificaciones al texto original hebreo. Respecto a las recientes traducciones de la Biblia que se basan, efectivamente, sobre el texto original en lengua hebrea, observamos en Isaías 45, 8 dos variaciones importantes: “iustum”, el Justo, ha tomado el lugar de “iustitiam”, la justicia, y “Salvatorem”, el Salvador, ha sustituido a “salvationem”, la salvación.

La traducción en clave cristológica de Jerónimo aparece aquí en toda su evidencia y fuerza expresiva. Los conceptos de justicia y de salvación se encarnan en la persona del Justo, del Salvador. La profecía de Isaías se encarna en la figura de Cristo el cual, no es casualidad, se convierte el miércoles de las "tempora" invernales en “fruto de la tierra” y don de las nubes del cielo.

El Adviento en la carne, misterio de la encarnación, es aquí celebrado en toda su humanidad y, en consecuencia, es asociado, en los otros cantos de la misa apenas citada, a la figura de la Virgen madre.

La arquitectura sonora pensada por el canto gregoriano para el "Rorate" es sorprendente, ya desde la puesta en música de algunos “ostinatos”. Del mismo modo que “desuper” (de lo alto) se mueve en las tesituras más agudas, “pluant iustum” (derramad el Justo) se realiza en línea descendente a través de una “lluvia” de notas.

Del mismo modo, en la frase conclusiva, la “tierra” coincide con la zona más grave de la construcción melódica y determina, en relación con la estructura de la primera frase, un claro timbre de “protus autentico”, como primer modo desde el que parte la clasificación modal del "octoechos" gregoriano.

Pero que este introito está bien fundado en el primer modo lo declara también, de manera aún más clara e inequívoca, el incipit de toda la pieza.

El imperativo “Rorate” está proclamado con una formula típica del primer modo: una formula definida “de acento”, pero que en realidad no se limita simplemente a resaltar una sílaba tónica. Se trata, en cambio, de un verdadero y propio timbre expresivo, declarado desde el inicio y que señala el vértice “acentuativo” de toda la composición y que, como tal, colorea todo el introito y condiciona, de modo unívoco, el esquema modal.

Al imperativo “Rorate” se le reconoce, por tanto, un espesor retórico muy particular: distinto, evidentemente, del imperativo apostólico de Pablo que resuena en el introito del tercer domingo de Adviento. En ese “Gaudete”, de hecho, el acento no estaba definido, porque la verdadera meta “acentuativa” estaba pospuesta en el "semper" que cierra la primera semifrase: “Gaudete in Domino semper”, - estad siempre alegres en el Señor -.

La fuerza expresiva del “Rorate” se convierte en símbolo de una espera que es cada vez más trepidante y que la liturgia del Oficio Divino de los últimos días de Adviento resume en las célebres siete antífonas al Magnificat, llamadas “antífonas O” por su incipit: “O Sapientia", "O Emmanuel", "O Adonai"...

La antigua monodia gregoriana, en resumen, nos advierte con intensidad creciente que el tiempo de nuestra salvación está cerca y se hace voz de la Iglesia que invoca la venida de su Señor.
21.12.2013 

O Gradual desta Missa é o Prope est Dominus, aqui cantado pelo eslovaco:




O Aleluia proposto pelo Graduale Romanum para este Domingo é o Alleluia Veni Domine. Aqui na voz do Pedro Francês:




E eis o respectivo comentário por Tiago Barófio:

ALLELUIA Veni, Domine, et noli tardare, relaxa facinora plebis tuae [III modo, mi autentico].
 
È un canto particolare a causa della presenza di alterazioni diverse dal si bemolle, fatto che ha suggerito nel medioevo e oggi diverse soluzioni. Un compromesso infelice è proposto dal Graduale Romanum che presenta l’Alleluia in mi, mentre il verso è scritto in re.  
Lo iubilus è costruito secondo lo schema “a a b” che riprende e dilata la conclusione della formula d’intonazione. Il verso – andrebbe intonato una seconda (re) e non una terza (do) sotto la finale dell’Alleluia – si caratterizza per il susseguirsi serrato di formule ad arco che presentano analogie e trasposizioni. Nell’ampio melisma su “facinora” per tre volte riecheggia il medesimo motivo che non appesantisce affatto l’esecuzione tanto è inserito in un flusso travolgente.  
A partire dall’intonazione iniziale, la melodia risuona squillante. Tocca al cantore evitare, tuttavia, di “strombazzare il canto gregoriano” secondo la felice espressione di don Andrea Lafranchi che denuncia il protagonismo irruente di alcune voci semplicemente stonate, del tutto fuori posto nel contesto orante della liturgia.  
Il movimento a onde incalzanti sottolinea la tensione della preghiera. Con “Veni” inizia una supplica accorata in cui si coniugano coraggio spregiudicato – in fin dei conti ci si rivolge a D-i-o! – e coscienza della propria miseria e povertà. Si avverte comunque l’urgenza dell’incontro da cui dipende il nostro esistere. Con “Noli tardare” osiamo rivolgerci al Signore, proprio noi che siamo impantanati in un ritardo cronico e in una pigrizia congenita. Ma più che una pretesa arrogante il cantore esprime la duplice certezza: 1] del proprio peccato, 2] della liberazione che solo D-i-o può realizzare riscattando l’individuo chiamato a divenire parte di una comunità viva, il popolo santo, eredità di D-i-o.  
Facinora” è il termine centrale del canto. L’innalzarsi e l’inabissarsi della melodia riflette gli alti e bassi di un’esistenza segnata da crimini insignificanti e da gravissimi reati. Poche o tante sono le vette raggiunte nella società, conquistate con l’inganno con danni incalcolabili a molte persone raggiunte dai contraccolpi di delitti palesi e nascosti. Pochi o tanti sono i crepacci in cui roviniamo quando perdiamo l’equilibrio instabile di una vita travolta da slavine finanziarie, frane economiche, contestazioni sociali. Tutto e sempre si erge a nostra condanna, forse accusati cinicamente da quanti ci hanno sedotti con facili successi o ci hanno usati da cavie per raggiungere i loro sporchi obiettivi.  
Il lungo melisma su “facinora” forse ci fa venire il capogiro. Senz’altro ci obbliga a ripercorrere un lungo tragitto del nostro esistere tra alti e bassi. Fino al momento in cui, rendendoci finalmente conto di chi siamo, incrociamo lo sguardo di Chi ci attende per allentare e sciogliere i nostri misfatti. Una, due, dieci, venti volte. Almeno una volta ogni anno, all’avvicinarsi del santo Natale. 
Veni, Domine, et noli tardare, relaxa facinora plebis tuae, et revoca dispersos/singulos in terram suam
20-12-2014




Em vez deste Alleluia , que poderá ser difícil para muitos coros, podeis cantar uma outra versão, simplificada, que escolhemos dentre os Aleluias triplos que o Graduale Simplex propõe; o texto em latim é o do Graduale Romanum; o texto em português é o do Leccionário Dominical:
Código-fonte GABC deste documento:


Como referido por Fúlvio Rampi, o Ofertório desta Missa é a Ave Maria, canto alusivo à Anunciação à Virgem Maria e à Encarnação do Nosso Salvador. Da partitura gregorina respectiva de St. Gall, e do tecto da Igreja de Nossa Senhora da Encarnação, no Chiado, em Lisboa, fizemos a foto de capa da nossa página do Facebook:














A antífona dêste ofertório, cantado pelo Pedro Francês:




O cântico da comunhão para este Domingo é o Ecce virgo concipiet, aqui na interpretação do projecto Graduale:



Lêde o comentário de Tiago Barófio acerca desta antífona de Comunhão (PDF).

Transcrição Portuguesa desta antífona de comunhão, Eis que a Virgem conceberá:

Mais explicações sôbre esta peça.


De seguida, as partituras pelas quais cantámos em 2012:


Fontes: O Introitus, o Offertorium, e a Communio são os indicados pelo Graduale Romanum (e Offertoriale Triplex); a versão que usámos é a do Graduale restitum, disponível de borla na internetPara o Alleluia, escolhemos o refrão de um dos "Aleluias triplos" que constam no Graduale Simplex; enxertámos-lhe em 4º tom salmódico o texto Latino do versículo alleluítico do Alleluia Veni Domine, indicado pelo Graduale Romanum (p.36) para este Domingo, assim como, para quem prefira cantar em Português, o versículo indicado pelo Leccionário Romano (p.63); não deixe de ler, a propósito destes Aleluias, o artigo do blog Ecce super montes.

Em 2010 cantámos as seguintes:

Fontes: Intróito Rorate cæli(Graduale Restitum); Salmo responsorial (melodia do Graduale Simplex, adaptada à língua portuguesa por nós); Aleluia (Graduale Simplex); Ofertório simplificado: Ave Maria (Graduale Simplex); Comunhão: Ecce virgo concipiet (Graduale restitum); embora não façam parte da música para a Santa Missa deste Domingo, cantámos também a antífona do Ó para o dia 19 de Dezembro - O radix Iesse - e a antífona mariana Alma Redemptoris Mater (ambas do Liber usualis).

Antífonas do Ó / Oitava antes do Natal

Nossa Senhora do Ó, Évora.
Estas antífonas cantam-se durante a oitava antes do Natal (17 a 24 de Dezembro).

Cantam-se no Magnificat durante as Vésperas da Liturgia das Horas. E cantam-se também no lugar dos versículos aleluiáticos para aclamar o Evangelho das Missas feriais destes dias (cfr. Leccionário Ferial do Advento).

São um conjunto de 7 antífonas, baseadas integralmente em textos bíblicos, com os quais invocamos a vinda do Messias, nos seus vários títulos:
As iniciais da primeira palavra depois do O , lidas para trás, formam o acróstico ERO CRAS, «Amanhã estarei [convosco]», que é a resposta de Cristo à oração do Povo de Deus. São textos riquíssimos que certamente nos ajudam a preparar a meditação para o festa do Natal do Senhor. Não deixeis de acompanhar as meditações de Dom Gueranger para cada dia (seguir os elos acima indicados).

Segue-se uma cábula (em PDF) com as 7 antífonas em Latim segundo a ordem do Ofício Divino e da Ordo Lectionum, e sua tradução Portuguesa oficial:



Deixo-vos ainda uma transcrição destas melodias para o Português (PDF).



Proporia, então, que nas Missas feriais destes dias cantássemos o refrão aleluiático próprio desta semana, juntamente com a antífona do dia no lugar do versículo.

Nos dias que calharem na 3ª semana do Advento / Hebdomada III Adventus, o Alleluia Excita Domine, só até à bara dupla, seguido da antífona do Ó para esse dia, isto é, omitindo o versículo fixo que vem indicado no Graduale Romanum:


No 4º Domingo do Advento, cantamos o Alleluia completo da Hebdomada IV Adventus, que é o Alleluia Veni Domine, e nas missas feriais da 4ª semana cantamos o refrão deste Alleluia seguido da antífona do dia (ou melhor, do dia seguinte, uma vez que no Domingo não se cantou a antífona do Ó na Missa; deste modo chegaremos ao dia 24 de manhã ainda com um versículo para cantarmos na Missa):


Os modos gregorianos das peças em questão são diferentes, mas - como dizia Dom Cardine - o modo de cada peça é o modo como cada peça é. 

Deixo-vos um artigo que explica o significado destas antífonas:

Adviento en la música. Siete antífonas, para redescubrirlas a todas

Se cantan una por día, durante el recitado del Magnificat en las Vísperas. Son muy antiguas y valiosísimas, con referencias a las profecías del Mesías. Sus iniciales forman un acróstico. Transcriptas a continuación, con la clave de lectura

por Sandro Magister



ROMA, 17 de diciembre de 2008 – Desde hoy hasta la vigilia anterior a la de Navidad, en el momento que se recita el Magnificat, en la oración de Vísperas del rito romano, se cantan siete antífonas, una por día, cada una de las cuales comienza con una invocación a Jesús, quien en este caso nunca es llamado por su nombre.

Este septenario es muy antiguo, se remite a la época del papa Gregorio Magno, alrededor del año 600. Las antífonas están en latín y se inspiran en textos del Antiguo Testamento que anuncian al Mesías.

Al comienzo de cada antífona, en ese orden diario, Jesús es invocado como Sabiduría, Señor, Raíz, Llave, Sol, Rey, Emmanuel. En latín: Sapientia, Adonai, Radix, Clavis, Oriens, Rex, Emmanuel.

Leídas a partir de la última, las iniciales latinas de esas palabras forman un acróstico: "Ero cras", es decir, "Será mañana". Es el anuncio del Señor que viene. La última antífona, que completa el acróstico, se canta el 23 de diciembre y al día siguiente, con las primeras vísperas, comienza la fiesta de Navidad.

Quien extrajo del olvido estas antífonas ha sido, inesperadamente, "La Civiltà Cattolica", la revista de los jesuitas de Roma que se edita con el control previo de la Secretaría de Estado vaticana.

Es inusitado también el puesto de honor otorgado al artículo que comenta las siete antífonas, escrito por el padre Maurice Gilbert, director de la sede de Jerusalén del Pontificio Instituto Bíblico. El artículo abre el número previo a Navidad de la revista, donde normalmente se publica el editorial.

En el artículo, el padre Gilbert comenta las antífonas una por una. Muestra las riquísimas referencias a los textos del Antiguo Testamento y destaca una particularidad: las tres últimas antífonas incluyen algunas expresiones que se explican únicamente a la luz del Nuevo Testamento.

La antífona "O Oriens" del 21 de diciembre incluye una clara referencia al "Benedictus", el cántico de Zacarías inserto en el capítulo 1 del Evangelio de san Lucas: "Nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tiniebla y en sombras de muerte".

La antífona "O Rex" del 22 de diciembre incluye un pasaje del himno a Jesús del capítulo 2 de la epístola de san Pablo a los Efesios: "El que de dos [es decir, judíos y paganos] ha hecho una sola cosa".

La antífona "O Emmanuel" del 23 de diciembre se concluye al final con la invocación "Dominus Deus noster": una invocación exclusivamente cristiana, porque solamente los seguidores de Jesús reconocen en el Emmanuel a su Señor y Dios.

Aquí entonces, inmediatamente a continuación, los textos íntegros de las siete antífonas, en latín y traducidas, resaltando las iniciales que forman el acróstico "Ero cras" y, entre paréntesis, las principales referencias al Antiguo y al Nuevo Testamento:


I – 17 de diciembre

O SAPIENTIA, quae ex ore Altissimi prodiisti,
attingens a fine usque ad finem fortiter suaviterque disponens omnia:
veni ad docendum nos viam prudentiae.

Oh Sabiduría que sales de la boca del Altísimo (Eclesiástico 24, 3),
te extiendes hasta los confines del mundo y dispones todo con suavidad y firmeza (Sabiduría 8, 1):
ven a enseñarnos el camino de la prudencia (Proverbios 9, 6).


II – 18 de diciembre

O ADONAI, dux domus Israel,
qui Moysi in igne flammae rubi apparuisti, et in Sina legem dedisti:
veni ad redimendum nos in brachio extenso.

Oh Señor (Éxodo 6, 2 Vulgata), guía de la casa de Israel,
que apareciste ante Moisés en la zarza ardiente (Éxodo 3, 2) y en el Monte Sinaí le diste la Ley (Éxodo 20):
ven a liberarnos con brazo poderoso (Éxodo 15, 12-13).


III – 19 de diciembre

O RADIX Iesse, qui stas in signum populorum,
super quem continebunt reges os suum, quem gentes deprecabuntur:
veni ad liberandum nos, iam noli tardare.

Oh Raíz de Jesé, que te elevas como bandera de los pueblos (Isaías 11, 10),
callan ante ti los reyes de la tierra (Isaías 52, 15) y las naciones te invocan:
ven a liberarnos, no tardes (Habacuc 2, 3).


IV – 20 de diciembre

O CLAVIS David et sceptrum domus Israel,
qui aperis, et nemo claudit; claudis, et nemo aperit:
veni et educ vinctum de domo carceris, sedentem in tenebris et umbra mortis.

Oh Llave de David (Isaías 22, 22), cetro de la casa de Israel (Génesis 49, 10),
que abres y nadie puede cerrar; que cierras y nadie puede abrir:
ven, libera de la cárcel al hombre prisionero, que yace en tinieblas y en sombras de muerte (Salmo 107, 10.14).


V – 21 de diciembre

O ORIENS, splendor lucis aeternae et sol iustitiae:
veni et illumina sedentem in tenebris et umbra mortis.

Oh Sol que naces de lo alto (Zacarías 3, 8; Jeremías 23, 5), esplendor de la luz eterna (Sabiduría 7, 26) y sol de justicia (Malaquías 3, 20):
ven e ilumina a quien yace en tinieblas y en sombras de muerte (Isaías 9, 1; Evangelio según san Lucas 1, 79).


VI – 22 de diciembre

O REX gentium et desideratus earum,
lapis angularis qui facis utraque unum:
veni et salva hominem quem de limo formasti.

Oh Rey de los gentiles (Jeremías 10, 7), esperado por todas las naciones (Ageo 2, 7), piedra angular (Isaías 28, 16) que reúnes en uno a judíos y paganos (Epístola a los Efesios 2, 14):
ven y salva al hombre que has creado usando el polvo de la tierra (Génesis 2, 7).


VII – 23 de diciembre

O EMMANUEL, rex et legifer noster,
expectatio gentium et salvator earum:
veni ad salvandum nos, Dominus Deus noster.

Oh Emmanuel (Isaías 7, 14), nuestro rey y legislador (Isaías 33, 22),
esperanza y salvación de los pueblos (Génesis 49, 10; Evangelio según san Juan 4, 42):
ven a salvarnos, oh Señor Dios nuestro (Isaías 37, 20).

__________


La revista en la que se publicó el artículo del padre Maurice Gilbert, "Le antifone maggiori dell'Avvento":

> La Civiltà Cattolica

__________


Traducción en español de José Arturo Quarracino, Buenos Aires, Argentina.


__________
17.12.2008 

sábado, 8 de dezembro de 2012

8 de Dezembro




Ave Immaculata Maria,
verificação da Prophecia
feita por Deus à Nação Judia
mais do que'o bom senso prometia!
Narrar Vossa Pureza? Teria
trabalho que não acabaria,
e acabado não caberia
na Biblioteca d'Alexandria.
Permiti-m'então a galhardia
de Vos cantar minha poesia
qual gatinho fôfo que Vos mia
à porta duma cas'Algarvia.
Vós - segundo se lê na Bíblia,
que não erra mas dá garantia -
à Sancta mulher de Zacaria',
Vossa prima'Isabel doentia,
destes caridosa serventia,
obra cimeira da geriatria,
opost'a tod'a misogynia:
ela, que nunca gestado'havia,
parir sozinha não poderia,
mas pariu com Vossa Senhoria,
e do São Baptista fostes Tia,
daquêl' Propheta, que de'alegria
no ventre materno se mexia
ao 'scutar Vossa Sancta Lábia
que só ao Senhor engrandecia,
e, deste modo, como podia,
o pequeno Feto, sem mania,
em nome daquela Confraria
Romana chamada "Ecclesia",
agradado Vos agradecia
p'lo Vosso "Sim, fiat" ao Messia'
Judeu, que'anos depois haveria
de curar muitos na Samaria:
ó certíssima Hyperdulia
e authêntica Theologia!
Ó thema d'Infinit'Homilia!
A Vós, fez Vossa Mor Relíquia
- enquanto na Sancta Cruz morria,
qual 'sponja que de'almas se'embebia -
do Amado que'O Bem Noticia
e da gente Nossa Mãe tardia!
Ó eficaz Salvadora bóia,
Vós sois a completa galeria
d'O Bem que Deus nos quer e envia!
Por nós intercedeis com mestria,
obteis milagres de therapia
ou doutra qualquer categoria,
e quem sua prece Vos confia,
seja sancto que se refugia
d'algum mau anjo que combatia,
ou triste que se penitencia
da pecaminosa rebeldia,
ou os dois em um (a maioria),
seja alma que de'Amor 'stá fria,
seja cálida, seja tíbia
que pelo seu caminho coxeia,
seja quem orando principia,
seja quem nem Vos conhecia,
seja ladrão, seja polícia:
todos ganham Quem os alivia!
Concedei à nossa família,
onde não há paz mas correria,
à nossa vizinha freguesia,
e à total humana fratria,
com seus gados, cães, e mobília,
que vivamos sempr'em harmonia!
Vossa Voz qualquer mal silencia!
Maximum opus inter omnia
Dei es tu, et mirabilia
tua sunt innumerabilia!
O admirabilis scientia
Dei et oculta mysteria!
Donzela de véu e longa saia,
Triplamente Casta, quereria
eu - crede-me que não é léria
nem inconsequente theoria -
ressuscitar a Cavalaria
e reunir uma milícia
que defend'a Voss'Apologia
nesta Bendita Portugália,
minha Nobr'Imperial Pátria
- qu'inclui aquel'Ocidental Praia
chamad'outrora Lusitânia,
a Nova Vera Cruz Brasília,
Múltipl'Africana Colónia,
tanta Levantina Victória,
e aqueles com tanta cópia
erectos Padrões à Memória
do Christo, e não por vã glória,
sem menosprezar a Maresia
que ditas partes intermedeia -,
cantando - como dizendo ia -
a Vossa Virginal História
por meio da Bela Salmodia,
sancta Gregoriana Monodia
cuj'arcaica modal Melodia
s'atribui à Divin'Auctoria,
ou da Clássica Polyphonia,
promovida com Sabedoria
pela Cathólica Hierarchia
p'ra dignificar a Liturgia
da Vivificant'Eucharistia!
A Vós, por racional maioria,
que não tendes qualquer malícia,
seja prestada tal honraria!
A Deus nunca entristeceria
tal culto, mas aceitá-lo-ia
e muito nos recompensaria!
Porém, nesta minha mão vazia
de bem, só encontro porcaria;
meu infiel coração varia
conform'o lado da ventania;
sofro de tamanha covardia
que'a minha voz tímida nem pia.
Mas, Vós querendo, vem melhoria!
Vós resolvereis minh'avaria!
Ó Grávida n'adolescência
por Sancta 'Spiritual Biologia,
recebei-me na Epifania!
Útero do qual Deus se nutria,
acolhei-me para'igual magia!
Dai-me do leite que'El-Rei bebia
e da papa que'Êl' mais comia;
cantai-m'ao ouvid'o que'Êl'ouvia,
erguei-me como quando'Êl' caía,
vesti-m'a veste que Lhe servia,
sem costur'alguma, que'Êl' vestia,
ensinai-me tud'o que'Êl' fazia,
ponde-me na boca'o que'Êl' dizia,
no olhar o que'o d'Êl', puro, via,
nas mãos a força que d'Êl' saía,
e no coração o que'Êl' sentia!
Vós, que mais que'o Sol sois luzidia,
sêd'a clara Luz que me'alumia,
quer haja trevas, quer brilh'o dia,
tenha eu, ou não, mais companhia,
'que medo nenhum m'assistiria,
e Voss'Ajuda nos bastaria
- a mim, amigos, e sobraria! -
para nunca perdermos a via
quæ fert ad Æterna Cælestia!
Amen Hossana Alleluia



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